Esta actividad formativa responde a la creciente demanda de los establecimientos educativos, tanto de educación común como de educación especial, ante el aumento de estudiantes que presentan mayores desafíos en el abordaje del comportamiento, asociados a discapacidad o condiciones derivadas principalmente del área intelectual, así como autismo y discapacidad múltiple.
El comportamiento en nuestro país ha sido manejado históricamente a través de medidas clínicas, contenciones y restricciones que, al implementarse en los sistemas educativos, muchas veces se convierten en un problema mayor por falta de preparación del personal y de recursos humanos y materiales.
El curso propone un cambio estructural que favorece el desarrollo armónico de la totalidad de las y los estudiantes, incorporando técnicas, sistemas de evaluación y planes de intervención orientados a abordar el comportamiento con una base positiva y no restrictiva, basada en normas internacionales de cuidado, incluyendo a las familias y a la comunidad educativa.
Corresponde a la adaptación a la cultura y el contexto chileno de la formación recibida por la relatora en Perkins School for the Blind, durante el Educational Leadership Program, Class 2014/15, Boston, EE. UU.